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martes, 18 de mayo de 2010

En el oscuro atardecer (poema nº 18)



Siempre a la deriva con mis sueños,
de caballos galopando por el mar,
dibujados en mi mente, y casi muero,
rescatando lo que me queda por dar.


Aguas calmadas, bella la luna presente,
y tiendo mi mano, de mi inevitable amor,
más no puedo esperar, necesito tenerte,
en el oscuro atardecer, dichoso corazón.


Y mi nostalgia, enciende castillos de aire,
por tus besos, escribiendo a la orilla del mar,
y mi alma sufre, se quema por mi calor amante,
mi vida no tiene sentido, desde que te marchaste.


Oscuridad por mi sendero, y de rabia me estremezco,
por no rozarme con tus dedos, esos que me hacen sentir,
tus labios, suaves como algodón, me llenan de embeleso,
quizá será el amor que siento, deshojando mi pedir.


A la vera del mar, temo no soportarlo,
te extraño tanto, deambulando por el sendero
en el oscuro atardecer, derramando mi congoja,
te escribiré, un día, te escribiré "te quiero".


De esta vida, separados por la distancia,
mis pensamientos siempre están contigo,
por tu cariño, tu sensibilidad, tú...diplomacia,
"te quiero", y es tuyo... todo lo que escribo.

1 comentario:

Abel Domínguez dijo...

Unos versos tan hermosos como la hermosura que trasciende de tu romántico corazón. Besos, poetisa.