La arena escarba así fulminante
con terrible ligereza e ímpetu,
y todo el bien se mueve al verte
de adorno en mi pelo la flor azul.
Ven y reposa en el callejón de la luna
un recuerdo de amor que nunca muere,
y allí, de mis ojos una lágrima brotaba
y mi voz silenciosa por la noche oscura.
Debajo del árbol lleno de flores
tú dirás que fui yo y yo que fuiste tú,
escribo en mi agenda y no te enamores
poesías de ahogo en la radiante luz.
Escribo poesías de amor sin olvidarte
me pregunto si recuerdas mi nombre,
mi luna gris y mis ojos están de testigo
el aire me susurra del verso al escaparse.
El sonido del mar y la sombra despejada
tristes mis ojos al no tener tus últimos versos,
tu belleza y la verde brisa por virtud es bienvenida
Y que sepas que me dejó ciega tu partida…